Cómo se hace, paso a paso
- Puedes hacerlo sentado, de pie o tumbado. No hace falta cerrar los ojos.
- Inhala por la nariz de forma normal, sin llenar del todo.
- Sin soltar nada, toma por la nariz un segundo sorbo de aire, más corto, hasta sentir los pulmones llenos.
- Suelta todo el aire por la boca, despacio y largo, como un suspiro de alivio.
- Eso es un suspiro. Haz dos o tres seguidos y vuelve a respirar con normalidad.
Cuándo usarla
- Cuando te llega una mala noticia, un mensaje que te altera o una discusión.
- Justo antes de entrar a una reunión, a un examen o a hablar en público.
- En la cama, si te despiertas con el corazón acelerado.
Consejos
- La segunda inhalación es pequeña: un sorbo que termina de abrir los pulmones, no un esfuerzo.
- La exhalación es lo importante. Que dure claramente más que las dos entradas juntas.
- No hace falta repetirlo muchas veces: con uno a tres suspiros basta. Si quieres seguir, pasa a la exhalación larga.
Es una técnica suave, pero si te mareas vuelve a respirar con normalidad. Si la ansiedad es intensa o se repite mucho, habla con un profesional; en España, el 024 atiende de día y de noche.
Más sobre esta técnica en el blog: Respiración para la ansiedad: 5 ejercicios para calmarte en pocos minutos.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el suspiro fisiológico?
Una forma de respirar con dos inhalaciones seguidas por la nariz y una exhalación larga por la boca. Es un suspiro natural, el mismo que hace el cuerpo sin pensar, hecho de forma voluntaria para calmarse.
¿Cuántas veces hay que hacerlo?
Con uno a tres suspiros seguidos suele bastar en el momento. Si te apetece practicar más, cinco minutos seguidos también son cómodos.
¿En qué se diferencia de la respiración 4-7-8?
El suspiro no retiene el aire y es mucho más corto: sirve para un momento de nervios y se puede hacer en cualquier sitio. La 4-7-8 lleva más tiempo y está pensada sobre todo para dormir.



